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domingo, 28 de octubre de 2018

Detectan los restos de un barco funerario vikingo en Noruega

OSLO, 22 octubre 2018 (National Geographic).-  Unas investigaciones con georradar, sin tener que realizar excavaciones, han detectado los restos de un barco vikingo justo por debajo de la capa arable de un terreno agrícola de Viksletta, en la provincia de Østfold y al sureste de Noruega, según informaron la semana pasada en un comunicado el Instituto Ludwig Boltzmann y el Instituto Noruego de Investigación del Patrimonio Cultural (NIKU). 

"Las visualizaciones de datos digitales han revelado una estructura grande y bien definida de 20 metros de largo y en forma de barco. Los datos indican que todavía se conserva la parte inferior del barco", señala el comunicado. "La forma del barco es muy parecida a la de otros barcos vikingos descubiertos hasta la fecha, creo que debe de tener entre 20 y 24 metros de longitud. El hallazgo es increíblemente emocionante porque en Noruega sólo conocemos tres barcos vikingos bien conservados, excavados hace mucho tiempo", explica Knut Paasche, jefe del Departamento de Arqueología Digital del NIKU y un experto en barcos vikingos, a National Geographic España. El terreno, dedicado al cultivo de cereales y a veces de patatas, es propiedad del agricultor Olav Jellestad; el barco Jellestad es el nombre que ha recibido el hallazgo.

El barco estaba originalmente cubierto por un túmulo funerario: cuando moría un jefe vikingo se le vestía con sus mejores ropas y se depositaba el cuerpo sobre su barco y junto con sus posesiones más preciadas; era enterrado de este modo para que pudiera navegar en la vida de ultratumba. Además de este y otros túmulos funerarios monumentales, allanados en los últimos siglos como consecuencia de las labores agrícolas, los datos de georradar también han revelado cinco casas comunales (o casas largas), que eran estructuras generalmente hechas de madera, largas y estrechas. "El entierro del barco no estaba aislado, sino que formaba parte de un cementerio claramente concebido como una demostración de poder e influencia", expresa el arqueólogo Lars Gustavsen, quien ha dirigido las investigaciones de georradar junto con Erich Nau. "De momento no tenemos dataciones de las casas, así que no estamos seguros de que tengan la misma antigüedad que los túmulos funerarios, que serían de diferentes periodos, entre la Edad del Hierro romana y la época vikinga (500-1050 d.C.)", agrega Paasche.

El entierro del barco no estaba aislado, formaba parte de un cementerio más amplio

"Los otros hallazgos de barcos nórdicos son de madera de roble. No sabemos cuánta madera puede haber ahí abajo, para saberlo tendremos que emprender futuras investigaciones. Recuerda el hallazgo de Sutton Hoo en Inglaterra, donde prácticamente no se conservaba nada de la estructura de madera del barco, pero la forma del mismo se había preservado perfectamente. La ubicación de los clavos podría revelar la forma del casco", comenta Paasche. Los arqueólogos del NIKU seguirán investigando el barco de Jellestad y el sitio alrededor con métodos no destructivos, aunque no descartan realizar excavaciones a largo plazo.

"El hallazgo es increíblemente emocionante porque en Noruega sólo conocemos tres barcos vikingos bien conservados, excavados hace mucho tiempo" Knut Paasche


Imagen de georradar que muestra claramente el contorno del barco vikingo, situado a unos 50 centímetros de profundidad. "Creo que debe de tener entre 20 y 24 metros de longitud", explica Knut Paasche, jefe del Departamento de Arqueología Digital del NIKU y un experto en barcos vikingos, a National Geographic España.



El terreno, dedicado al cultivo de cereales y a veces de patatas, es propiedad del agricultor Olav Jellestad; el barco Jellestad es el nombre que ha recibido el hallazgo.



El barco funerario forma parte de un cementerio más amplio y de un asentamiento de la Edad del Hierro.



El túmulo del barco de Jellestad y otros túmulos funerarios allanados por las labores agrícolas.



Los datos de georradar también han revelado cinco casas comunales (o casas largas), que eran estructuras generalmente hechas de madera, largas y estrechas.

Imagenes: Lars Gustavsen, NIKU (National Geographic)