Google+ Una exmodelo de Playboy, un año a la cárcel por no declarar los regalos de su novio de 90 años ~ Wicked Magazine

jueves, 13 de marzo de 2014

Una exmodelo de Playboy, un año a la cárcel por no declarar los regalos de su novio de 90 años

MADRID, 13 marzo 2014 (ABC).- Swetlana Maslowskaya, una exmodelo de PlayBoy de 32 años, ha sido condenada a un año de cárcel tras descubrirse que no declaró a hacienda los regalos que su marido Bruno Schubert –un magnate de la cerveza fallecido en 2009 a los 90 años- le hizo durante el tiempo en que ambos mantuvieron un romance.


Swetlana Maslowskaya y su marido Bruno Schuber (2004) http://www.bild.de/


La cantidad, según el «Daily Mail», ascendería casi a dos millones y medio de dólares (1.800.000 euros aproximadamente).

El principio de esta curiosa historia se fecha en 2002, la misma época en que Maslowskaya fue nombrada playmate del año en Playboy. Al parecer, durante aquellos meses, Schubert se enamoró perdidamente de la modelo, por lo que le propuso matrimonio en 2004, algo que la joven (por entonces más de 60 años menor que él) aceptó.

Tras casarse, Maslowskaya abandonó su vida de modelo y se dedicó por entero a su marido, quien la cubrió de regalos que ella no declaró a Hacienda. De forma concreta, el valor de estos presentes se elevaría hasta los 2.500.000 de dólares y entre ellos se incluían coches, joyas, viajes exóticos, salidas de compras e, incluso, un apartamento en Salzburgo que se vendió sin pagar impuestos. Todo acabó en 2009, año en que el magnate de la cerveza murió a los 90 años de edad.

Sin embargo, los problemas de la antigua playmate acababan de empezar, pues las autoridades se pusieron a trabajar y descubrieron que la modelo, de origen etíope, había defraudado casi un millón de euros al fisco.

Finalmente, sus deudas han terminado atrapando a Maslowskaya , quien, entre lágrimas, sólo pudo decir lo siguiente cuando el juez la condenó: «Estoy muy arrepentida por lo que hice. Nunca más volveré a aceptar un regalo».

Parece evidente que el carácter de personaje público imprime a la sentencia cierto carácter de ejemplar, pero lejos de resultar sometida al escarnio social, la modelo está recibiendo muestras de apoyo. La revista Playboy le ha ofrecido repetir con un reportaje en el que, además de las fotos, narre su dolorosa experiencia con los inspectores fiscales alemanes.