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domingo, 31 de julio de 2011

La joven iraní cegada por ácido perdona en el último minuto a su agresor

TEHERÁN, 31 julio 2011 (AFP).- La joven iraní, Ameneh Bahrami, ciega y desfigurada con ácido, perdonó a su agresor y renunció a la aplicación de la ley del talión consistente en provocarle a él también la ceguera, algo que denunciaba Amnistía Internacional.
"Ameneh Bahrami, víctima del ataque con ácido, ha perdonado en el último minuto al abusador Majid y ha renunciado a su derecho a reclamar la ley del talión que se iba a aplicar hoy", dijo la televisión estatal.
El fiscal de Teherán, Abbas Jafari Dolatabadi, confirmó a la agencia de noticias ISNA que la señora Bahrami había renunciado a reclamar la ceguera de su agresor antes de la aplicación de la medida en el hospital de Teherán, como la autoridad judicial había estimado. La mujer sí ha exigido sin embargo ser compensada por el principio de "dinero de sangre", agregó.
La ley de Tailón y la sentencia
Según la ley del talión en la Sharia (ley islámica) en vigor en Irán, Majid Movahedi fue condenado en 2008 a ser cegado como pago por la desfiguración y ceguera que en 2004 causó a Ameneh Bahrami por rechazar su propuesta de matrimonio.
La Sra. Bahrami dijo a la agencia ISNA el domingo que había "luchado durante siete años para un veredicto como este", pero que había decidido perdonar en el último minuto porque el verso del Corán que habla de la venganza dice "que tiene que perdonar".
La sentencia debería haberse aplicado el 14 de mayo, pero las auotridades judiciales decidieron en el último momento aplazarla, sin dar ninguna explicación.
La decisión de ejecutar la sentencia fue denunciada por Amnistía Internacional y muchos grupos de defensa de Derechos Humanos como un equivalente de castigo "cruel e inhumano a un acto de tortura".
Bahrami cambió de opinión
La Sra. Bahrami, de treinta años y que vive actualmente en España, donde se sometió a numerosas operaciones, dijo entonces que las autoridades judiciales iraníes fueron presionadas para renunciar a la aplicación de esta pena.
Bahrami que inicialmente se había reafirmado en ejecutar la sentencia dejando ciego a su agresor agregó que "no era por venganza", sino con la esperanza de impedir más ataques de este tipo contra las mujeres en el futuro. Su opinión sin embargo cambió posteriormente y dijo estar dispuesta a renunciar a su derecho si obtenía de su agresor dos millones de euros de compensación para "garantizar su futuro".
"Hemos luchado duro para conseguir este veredicto y estoy orgullosa de que Ameneh haya tenido la fuerza para perdonar a Majid. La no aplicación de esta pena calma Ameneh y nuestra familia", dijo la madre de la joven a la agencia de noticias ISNA.
Aplicación en Irán
La ley del talión es la más utilizada en Irán por los casos de asesinato. Para aplicarla, la familia de la víctima debe solicitar específicamente la aplicación, que se deja a la discreción del juez.
El castigo de la ceguera Sr. Movahedi fue confirmado por el Tribunal Supremo de país persa en 2009. La Corte Suprema también confirmó en diciembre de 2010 una condena similar de un hombre que cegó con ácido al amante de su esposa. Sin embargo, no hay noticias de que se haya ejecutado la pena.
En los últimos años, se han registrado varios ataques con ácido en el país. Esta es una de las causas por las que la prensa apoyó a Ameneh Bahrami cuando publicó las imágenes de su rostro antes y después de haber sido desfigurado.
Foto: Ameneh Bahrami (Agencias)

Ahmadineyad elogia a la mujer que perdonó al hombre que le dejó ciega

TEHERÁN, 5 agosto 2011 (Europa Press).-El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, ha elogiado a Ameneh Bahrami, la mujer que perdonó a su marido y evitó así que fuera condenado a padecer el mismo castigo que le impuso a ella: quedarse ciego con ácido.
En opinión de Ahmadineyad, este gesto de perdón refleja el espíritu del Ramadán, el mes sagrado para los musulmanes. Dicho "acto de altruismo" sería "un honor" para la nación iraní, pues además serviría para que muchos aprendan una lección y cambien", informa la oficina presidencial, según relata la CNN este jueves. "Todo el bien que permanece en el mundo es resultado de altruismo y la misericordia", ha añadido el dirigente de la República Islámica.
El marido, Majid Movamadi fue sentenciado en febrero de 2009 después de que le declarasen culpable de haber arrojado ácido sobre el rostro de Bahrami en 2004 cuando ella rechazó en varias ocasiones casarse con él. Bahrami explicó a la agencia ISNA que le ha perdonado "porque Dios habla de la 'qesas' (venganzas) en el Corán pero también recomienda que se perdone". La pena se iba a llevar a efecto el pasado domingo a cargo de un médico, pero Bahrami ordenó suspender el castigo minutos antes.
La mujer ha señalado que gracias a Amir Sabouri, un iraní que le ayudó a recibir atención médica, y a un médico en España ahora se encuentra en un estado más favorable. Sabouri le recomendó perdonar a su ex pareja y así demostrar al mundo que los iraníes son amables y clementes.
Foto: Mahmud Ahmadineyad (Agencias)

Cortesana "símbolo sexual" de siglo XIX inspiró estatua de Virgen La Purísima

México, 29 julop 2011 (EFE).- María Ignacia "la Güera" Rodríguez, una aristócrata cortesana del siglo XIX que tuvo amoríos con Bolívar, Humboldt e Iturbide e influyó en la independencia de México, inspiró la escultura de la Virgen de la Purísima, aseguró hoy a Efe el caricaturista Antonio Garci.
"Según las crónicas, la Güera era bellísima y se acostaba con los hombres más poderosos de entonces", dijo el humorista, quien destacó que la escultura refleja la belleza y parte de la voluptuosidad que se le atribuyen a esta mujer.
El escultor español Manuel Tolsá (1757-1825), creador de la popular estatua ecuestre de Carlos IV, conocida en México como "el Caballito", se inspiró en la Güera para esculpir una estatua de la Virgen de la Purísima, que se encuentra en la iglesia La Profesa de la capital mexicana, explicó.
"La Güera Rodríguez fue un símbolo sexual de su época, una "Marylin Monroe en su momento, que tuvo amoríos con Simón Bolívar, con Alejandro Von Humboldt y con Agustín de Iturbide, quien consumó la independencia de México", agregó Garci al comentar su libro "Más pendejadas célebres en la historia de México" (Planeta, 2011).
La Güera (1778-1851) fue una mujer de la nobleza novohispana que escandalizó por su liberalidad a la sociedad de su época, cuyos amoríos, reales o ficticios, con numerosos hombres de su época forman parte de las leyendas en torno a ella.
El caricaturista comentó que se trata de un personaje olvidado en la historia mexicana pues apoyó a Hidalgo y promovió a Iturbide para que consumara la independencia del país.
Fue "el único vínculo entre Hidalgo e Iturbide" y, por tanto, "decisiva en el comienzo y la conclusión del proceso independentista", indicó.
Garci recordó que después del estallido de la revuelta de Hidalgo en 1810, la Inquisición investigó a la Güera por su "inclinación al adulterio", no obstante, debido a que conocía muchos secretos sexuales de los personajes más poderosos, sólo es amonestada y exiliada a otra ciudad.
En 1820 un grupo de aristócratas conservadores, encabezados por el obispo Matías de Monteagudo, promovió un movimiento para separar a México de España en protesta contra el régimen regido por la Constitución de Cádiz, y para liderar esta causa se nombró a Agustín de Iturbide, a instancias de la Güera Rodríguez.
El libro "Más pendejadas célebres" recoge también otros hechos contradictorios, ilógicos y ridículos de la historia de México, entre estos la persecución a los creadores del himno nacional, el poeta mexicano Francisco González Bocanegra y el músico catalán Jaime Nunó.
Ambos artistas fueron ganadores de un concurso convocado en 1853 por el Gobierno conservador de Antonio López de Santa Ana para crear un himno mexicano.
No obstante, el premio nunca se les pagó a los autores, y con la llegada de los liberales al poder en 1957, éstos tuvieron que esconderse y Nunó salió huyendo del país.
González Bocanegra murió de tifoidea y en el olvido en 1861, mientras que Nunó fue localizado 30 años después en Estados Unidos, y se le invitó para rendirle honores, no obstante, días después fue expulsado como persona non grata por unas declaraciones a un diario que generaron una fuerte hostilidad en su contra.
Lo que pasó con Nunó es "similar a lo que les sucede a los entrenadores de la selección mexicana de fútbol, primero los ponen por las nubes y luego los persiguen para lincharlos", dijo Garci.
El humorista también resaltó que actualmente solo se canta entre el 20 % y el 40 % de la letra original del himno, debido a que los gobiernos posteriores censuraron diversas estrofas "por motivos políticos o prácticos".
Además, recordó que México obtuvo los derechos sobre el himno apenas en 1942, 89 años después de que fue compuesto, y luego de que pagó una pequeña cantidad a los descendientes de González Bocanegra y de Nunó.
Finalmente, cuenta que el himno mexicano fue registrado en el siglo pasado en EE.UU. a nombre de Edward B. Marks, por la editora Brodcast Music Inc (BMI), la cual envía, a todos los eventos en ese país donde se interpreta, a un representante para cobrar los derechos de ejecución, si bien la mayoría no los paga.
El caricaturista Antonio Garci posa hoy, durante una entrevista con Efe en Ciudad de México (México). Garci aseguró, al comentar su libro "Más pendejadas célebres en la historia de México" (Planeta, 2011), que María Ignacia "la Güera" Rodríguez, una aristócrata cortesana del siglo XIX que tuvo amoríos con Bolívar, Humboldt e Iturbide.

Un carpintero se hace cargo de 200 confesionarios para la visita del Papa

ÁVILA, 31 julio 2011 (EFE).- El carpintero español Emilio Úbeda ha aceptado el encargo de construir 200 confesionarios que a partir del próximo día 8 serán montados en el Parque del Retiro de Madrid con motivo de la XXIV Jornada Mundial de la Juventud, a la que asistirá el papa Benedicto XVI.
Una tarea, declaró a Efe Úbeda, que ha sido "un honor" él y "un balón de oxígeno" económico para su taller de la ciudad de Ávila.
Se espera que este acontecimiento que organiza cada tres años la Iglesia Católica reúna entre los próximos días 16 y 21 a más de un millón de jóvenes de todo el mundo, muchos de los cuales pondrán confesar sus pecados en alguno de los confesionarios de Emilio Úbeda.
Se trata de dos centenares de confesionarios vanguardistas, diseñados por el arquitecto Ignacio Vicens y cuya ejecución fue encargada al carpintero y ebanista Úbeda.
El taller que este artesano regenta desde hace dos décadas es continuador de una tradición familiar centenaria inaugurada por uno de sus abuelos.
Este trabajador autónomo, que habitualmente elabora en solitario todo tipo de muebles, puertas y otros elementos, se ha visto obligado a contratar a cuatro ayudantes durante los últimos dos meses, con el objetivo de llegar a tiempo a la JMJ y que los confesionarios estén listos para la cita.
Emilio Úbeda, que estos días da los últimos retoques a su trabajo pintando "patas y celosías", está muy satisfecho porque además de obtener beneficio económico para su empresa, también le resulta muy importante "espiritualmente".
El honor se acrecienta, según Úbeda, teniendo en cuenta que Benedicto XVI tiene previsto acudir al Parque del Retiro a administrar el sacramento de la penitencia a algunos fieles.
Sobre la maqueta de Vicens, Úbeda presentó unos confesionarios en forma de velas de barco, realizados con una docena de piezas con "un tablero de melamina blanca y canteado en PVC" de 19 milímetros de espesor.
Los confesionarios, de color blanco, son "una estructura abierta", que se compone de silla, reclinatorio y rejilla.

Fotografía: EFE

Muere tras pasar 12 horas frente a su videojuego

LONDRES, 31 de julio (AFP).- Un joven de la ciudad inglesa de Sheffield murió esta semana víctima de un coágulo sanguíneo tras jugar 12 horas seguidas en su consola de videojuegos xBox.

Chris Staniforth, de 20 años, falleció en una ambulancia camino al hospital local, según el sitio inglés The Sun. Los médicos confirmaron que el joven falleció por una trombosis originada por estar largos períodos en actividad sedentaria.

Staniforth pasaba horas sentado frente a la pantalla de su xBox, donde jugaba a programas como "Halo", según comentó su padre, Dave, de 54 años. "Vivía para ese juego. Nunca pensé que estuviera en peligro. Como padre, uno piensa que sus hijos no corren riesgos porque uno sabe lo que están haciendo", convino el hombre.

Pero las largas maratones de Staniforth frente a su xBox deterioraron su rendimiento físico y el joven llegó a quejarse con un amigo de que le dolía el pecho, pero que después de que sus latidos volvieron a la normalidad se durmió. La víctima colapsó durante esa charla, en medio de la calle, frente a un Centro de Trabajo donde acababa de tener una entrevista.

"Se le cayó un paquete de chicles y cuando se agachó a buscarlo, se incorporó y le agarró un ataque", describió su padre a la prensa británica.

El microbús nuestro de cada día

CIUDAD DE MÉXICO, 31 de julio de 2011 (El Universal).- Son las 20 horas con 57 minutos. El microbús, con vidrios polarizados, transita por División del Norte y dobla en doctor José María Vértiz hacia Salto del Agua, al ritmo de “Yo no sé más nada / yo no sé más nada”. Ocupa los primeros asientos la familia del chofer: en el de la izquierda va dormido, medio chueco el cuerpo, un chico de unos doce años; en el de la derecha cabecea una mujer con un niño de dos o tres años, también en el séptimo sueño, en brazos. El que maneja lo hace como si anduviera solo, al estilo más común: el acelerador a tope, el escape abierto, confundiendo el semáforo en rojo con el verde, y su inolvidable “yo no sé más nada / yo no sé más nada” que lo transporta, en la imaginación, al baile del fin de semana al que no sabemos si llegará.

El microbús es del que lo trabaja, y cada viaje refleja el temperamento de quien conduce. La música o el programa de radio es de su elección, así como el nivel del volumen. Hay de todo, sí, porque en la nave el que gobierna es el que lleva el volante, capitán de mar y tierra. Puede tratarse de un ser tranquilo y cordial que escucha música clásica, jazz o tontas canciones de amor (como diría McCartney), lo que es atípico; de un cristiano renovado que tararea repetitivas baladas religiosas; de un salsero furibundo, atento a la qué buena, con la música por fuera y por dentro; o un seguidor de Mariano y sus lecturas dramatizadas de filosofía positiva, un consejo nuevo en cada jornada.

—Mariano, soy Jaime.
—Jaime, qué bueno que nos hablas. ¿Qué haces, a qué te dedicas?
—Soy chofer de microbús.
—¿Vas manejando ahora?
—¡Síiiiiiiiii! (Aplausos grabados.) Saludos a mis compañeros de la ruta que me están escuchando.

El soundtrack del día lo impone el azar del microbús al que uno se ha subido. Así como el frenesí del equipo de sonido, con el que se podría organizar, en muchos casos, la fiesta de la cuadra, con un pum-pum que sobrepasa las bocinas y afecta al corazón. Alta tecnología, alta calidad de reproducción, alta sordera y nervios también muy altos.

Esquina bajan

Eso que dice el androide en una cinta de ciencia ficción, de que ha visto cosas que los humanos ni se imaginan, podría ser aplicado al paisaje diario de los microbuses en la ciudad de México, aunque de esto hay muchísimos testigos.
Suma de asombros: un chofer puede fumarse su cigarrito y sostener una fuerte discusión por el teléfono celular mientras escucha música a todo volumen, pisa a fondo el acelerador, navega por los tres o cuatro carriles de la avenida y se pasa un alto tras otro en la competencia con sus compañeros de ver quién llega primero a la base. Esto ante la callada resignación de los pasajeros, al parecer acostumbrados al riesgo y el sobresalto; y con la ceguera habitual de los agentes de tránsito, atentos a las faltas de los automovilistas pero no de los choferes.
El microbús es territorio libre ambulante. ¿Quién se atreve a pedir que no vaya tan rápido, que frene sin brusquedad, que le baje a la música, que no se distraiga con el telefonito, que mire al frente y no las piernas de la chica a la que pretende seducir, que no eche carreritas?, ¿quién se anima a una bronca a la que se agregaría en segundos el cobrador o chalán, que no falta, más un gremio solidario, los que vienen atrás y los que van de vuelta?
¿No queda más que sufrir el microbús nuestro de cada día?, ¿y perdonar las faltas continuas de los choferes así como los de tránsito perdonan a los que las cometen? Hasta que ocurra, sí, el choque fatal.

Hay lugar para… dos

Es como una escena de Rápido y furioso: dos conductores van molestos por un compañero que se les puso en el camino, consideran que ha roto a alguna oscura regla de la ruta y quieren ponerlo en su lugar. En el semáforo de avenida Universidad y Río Churubusco estos cafres se emparejan, acuerdan que el otro no puede ir delante de ellos y en las siguientes cuadras se dedicarán a obstruirlo y rebasarlo. El que lo logre, le habrá dado su lección.
Son dos contra uno, la persecución es frenética; cuando pueden, evitan parar y que suba el pasaje. Si les tocan el timbre, se detienen a regañadientes y hacen que la gente baje casi en plena marcha. A la altura de metro Viveros casi logran el cometido; en el cruce de Miguel Ángel de Quevedo el otro toma la delantera y se brinca la parada obligatoria en donde está un restaurante de comida mexicana… Ahí lo pierden, se les va. No importa: como en la cinta de acción, la próxima será la buena. Ganar lo es todo.
El viaje en microbús es casi un deporte extremo. Hay quien propone que se usen similares sistemas de seguridad a los de las más sofisticadas montañas rusas, con cinturones de seguridad y soportes acolchonados en los hombros, necesarios por el movimiento en zigzag y las velocidades que llegan a alcanzarse. Como en Europa hay trenes de gran velocidad, habría que oficializar aquí los microbuses de alta velocidad y dotarlos del equipo necesario para su mejor funcionamiento. Aunque tendrían que estar todos los pasajeros sentados y sucede que la experiencia muchas veces se vive de pie, con el microbús repleto, agarrados a cuantos tubos se pueda y en equilibrio imposible.
¿Es parte del juego de la existencia?, ¿es una gimnasia que ayuda al ciudadano de cualquier edad, obligado funámbulo, a mantenerse en forma?, ¿se pretende crear una escuela de conductores que puedan acceder, en un futuro no muy lejano, a las pistas internacionales, según el viril ejemplo del Checo Pérez?, ¿se ha convertido aquello de que “la vida no vale nada” en divisa oficial y se permiten en las calles estos deportes de alto riesgo?, ¿es una actividad recreativa más que ofrece nuestra ciudad capital, no una manera de provocar estrés sino de soltar adrenalina?

Una vida sin riesgos no es vida; y viajar en microbús es toda una aventura.

Imagen: El Universal

Aumenta suicidio de niñas en México

CUENTEPEC, 31 de julio de 2011 (El Universal).- Elvia se envenenó a los 14 años de edad en su casa de Cuentepec, población náhuatl enclavada entre montañas de Morelos, a una hora en coche de Cuernavaca. El 20 de enero de 2007 ingirió unas tabletas plaguicidas de uso agrícola del tamaño de una pastilla de menta, verdosas y pestilentes.

La mirada pesarosa de su madre, Rosa Sarmina, se ahonda al mostrar el retrato de la hija ausente: se aprecia a la joven indígena de cara redonda con su uniforme de secundaria, impecable y planchado. Elvia sonríe a la cámara, está llena de vitalidad.

La muchacha era “a veces alegre, a veces callada”, dice la señora. Iba a la escuela de Cuentepec, cuya población de 3 mil 500 habitantes, primordialmente campesina, sucumbe ante el desempleo, el alcoholismo, la drogadicción y la violencia intrafamiliar.

Elvia forma parte del grupo femenino de 10 a 14 años de edad que, de acuerdo con el censo 2010 del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), tiene la tasa de mayor crecimiento poblacional en suicidios de 1990 a 2009.

En términos absolutos, de acuerdo con el INEGI, durante ese periodo hubo más suicidios de hombres (57 mil 955) que de mujeres (11 mil 493). Entre los varones, el mayor número de casos se registró entre individuos de 20 a 24 años (11 mil 482); en las mujeres ocurrió en el grupo de 15 a 19 años (2 mil 658).

En la franja de 10 a 14 años hubo mil 482 casos de niños y 842 de niñas.

Entre 1990 y 2009, los suicidios en la población general crecieron a una tasa anual promedio de 5%. Pero el grupo de niñas púberes alcanzó la tasa de 11.7% al año, la mayor de todos los grupos de hombres y mujeres. Rebasa la de hombres de 20 a 24 años (4.1%), mujeres de 15 a 19 años (6.5%) y dobla la de niños de 10 a 14 años (5.5%).

Si se consulta la clasificación general de muertes violentas (homicidio, accidentes, suicidios) de 1990 a 2009, el ritmo de crecimiento de casos de suicidios de niñas de 10 a 14 años también es el mayor de todos los grupos, va de 1.5% a 17%. Es decir, una de cada 100 niñas muertas violentamente en 1990 se suicidó, mientras que el número brincó a 17 de cada 100 en 2009.

No pueden controlar la ansiedad

La nueva tendencia al alza de esta conducta suicida femenina también se reporta en el Hospital Psiquiátrico Infantil Doctor Juan N. Navarro. En los últimos cinco años, los casos “han crecido en el grupo de menor edad”, dice la doctora Armida Granados, jefa de Enseñanza y Capacitación.

Granados observa que dicha tendencia se presenta particularmente en niñas con sintomatología siquiátrica que viven “pobreza, abuso sexual, maltrato físico o consumo de sustancias” a temprana edad.

El Psiquiátrico Infantil, el único especializado en su tipo en el país, atiende principalmente a pacientes de origen popular de la capital y de la provincia.

La especialista dice que de las 3 mil 88 consultas atendidas en urgencias en 2010, 40% fueron conductas suicidas. De éstas, 69% eran de mujeres y el resto de varones.

Históricamente, se registran más intentos de suicidio por parte de mujeres que de hombres. Pero la tendencia emergente muestra que del total de casos de mujeres con intento de suicidio atendidas en urgencias en 2010, las niñas de 13 a 15 años representaron 61% de los casos, cifra superior a 37% de casos de adolescentes de 16 a 17 años con 10 meses, la edad límite de admisión para pacientes en el hospital.

La doctora señala que desde hace seis años se presentan casos de niñas con autolesiones: “Se cortan no con fines suicidas, sino de manejo de emociones”. Ellas no pueden controlar la ansiedad o intentan llamar la atención del otro. En los últimos tres años, tales casos se han incrementado “por lo menos al doble”, dice.

La punta del iceberg

Elvia se suicidó en su casa cuando el pueblo estaba de fiesta, el día de San Sebastián. Sólo hay dos fiestas patronales al año en Cuentepec, motivo por el cual una pequeña feria se instala en la plaza, y las muchachas, tradicionalmente encerradas debido al alto índice de alcoholismo y drogadicción en la calle, salen acompañadas.

Ella quería estrenar un pantalón en la fiesta. Se lo pidió a la mamá, que vende comida. “No tengo dinero, otro día te lo compro”, le dijo. La familia fue a la plaza. Elvia miró el castillo de fuegos artificiales. Estaba “nomás parada, nomás callada”, recuerda Rosa. Al regresar a su casa se envenenó.

El mismo año que Elvia se suicidó lo hicieron una muchacha y un muchacho en Cuentepec, ambos también estudiantes de secundaria. Cada uno por su lado ingirió la pastilla de nombre Aluminium Phosphide 20 Fumigation, usada para que el maíz desgranado y seco no se pique. El envase con estas pastillas cuesta 35 pesos.

El suicidio de Elvia y el de la otra muchacha no se registraron en las cifras oficiales. De acuerdo con el INEGI, en 2007 sólo se suicidó un niño del grupo de entre 10 y 14 años, en todo Morelos. La entidad está integrada por 33 municipios; Cuentepec pertenece a Temixco.

Los casos de Elvia y los otros dos estudiantes provocaron que en 2007 las autoridades de Temixco solicitaran a la Universidad Autónoma del Estado de Morelos una encuesta para conocer la realidad de mil 273 menores de 16 años, 55% de ellos mujeres estudiantes de los 16 planteles de educación secundaria y preparatoria de la municipalidad.

En la lista figuró la telesecundaria a la que asistía Elvia. Si bien el estudio no arrojó resultados por género, ni especificó sobre la condición indígena, sí mostró que la mitad del estudiantado padecía desintegración familiar, ansiedad, depresión e impulsividad, conductas agresivas y problemas con el abuso del alcohol y de las drogas.

En el caso de Cuentepec, el sicólogo Octavio Saldaña, coordinador de la encuesta de la administración de Temixco, observó que los adolescentes sufrían por la discriminación en su contra y renegaban de su raíz indígena, y detectó casos de abuso sexual y violencia contra niñas de secundaria.

En su opinión, el suicidio de los tres estudiantes fue la expresión extrema de “chicos y chicas muy dolidos y violentados, en condiciones de pobreza y marginación”.

Desde la Secretaría de Salud, el doctor Joaquín Pereira, jefe de Investigación de los Servicios de Atención Psiquiátrica, reconoce que la tasa de suicidios en la niñez y la adolescencia está lejos de ser revertida.

“Existen pocos programas preventivos en general en siquiatría y en particular en suicidio, por lo que veo difícil que las cifras bajen”, dice.

Explica que 25% de los menores de edad tienen un padecimiento siquiátrico, y sólo 6% puede acudir con un especialista llamado paidosiquiatra. Una sesión privada con uno de ellos cuesta de 500 a mil 500 pesos.

Pereira dice que el tratamiento farmacológico que éstos brindan ayuda a enfrentar padecimientos siquiátricos como la conducta impulsiva o el consumo de drogas.

En México sólo hay 887 paidosiquiatras concentrados especialmente en las tres principales urbes: la ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, mientras en entidades como Nayarit y Colima no se cuenta con uno de ellos, dice Granados.

La doctora del Psiquiátrico Infantil, Armida Granados, dice que su centro médico es el único especializado en el país con hospitalización para menores. Y sólo cuenta con 11 paidosiquiatras para consulta externa y seis que atienden a los hospitalizados.

Para Granados el trabajo del sector salud es insuficiente.

“A nivel nacional no hay un esfuerzo articulado, eso sí lo puedo decir abiertamente, los recursos que hay para atender a la población son muy pocos”, opina.

Como prueba, pone el caso del pueblo de Elvia, donde en los últimos años hubo además dos suicidios de señoras, uno de una muchacha de 18 años e intentos por quitarse la vida de otras dos chicas de secundaria.

Fotografía: El Universal