Google+ Lula se hizo rapar por su mujer para adelantarse a la “quimio” ~ Wicked Magazine

jueves, 17 de noviembre de 2011

Lula se hizo rapar por su mujer para adelantarse a la “quimio”



SAO PAOLO, 17 noviembre 2011 (Clarín).- El ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva se afeitó la barba y la cabeza, anticipándose de esa manera a la caída del cabello que sufrirá como consecuencia de la quimioterapia que inició el pasado 31 de octubre contra un cáncer de laringe.

En un gesto de apoyo y cargado de emotividad, fue su esposa Marisa Letizia Rocco la encargada de rapar al ex mandatario. Para hacerlo, Doña Marisa se puso un buzo donde se distingue el símbolo de la campaña contra el cáncer de mama.

El Instituto de Ciudadanía, fundado por el carismático dirigente, se encargó de divulgar distintas fotos en su página web, que muestran un cambio radical en su imagen. Una foto lo muestra calvo y sin barba, pero con bigote y sonriente, abrazado por la ex primera dama. En otra, “Doña Marisa” le pasa la máquina de afeitar por el rostro del ex gobernante.

El diagnóstico de Lula se conoció en octubre. A los pocos días inició una serie de sesiones de quimioterapia que continuarán hasta enero. “Estoy preparado para enfrentar otra batalla y creo que vamos a conseguir” vencer el cáncer, dijo el ex presidente tras pasar por la primera de esas sesiones a inicio de mes.

Los médicos anticiparon que el popular ex mandatario de 66 años, que gobernó Brasil entre 2003 y 2010, tiene “muy buenas posibilidades de recuperación”. El tratamiento que está recibiendo comenzó en el Hospital Sirio Libanés de San Pablo, donde le fue descubierta la enfermedad. Pero luego Lula se recluyó en su departamento de Sao Bernardo do Campo, ciudad vecina de San Pablo, donde continuó con la quimioterapia.

El equipo médico descartó realizar una cirugía por el estadio intermedio del tumor y consideró que la probabilidad de cura es alta, dado que el cáncer está localizado y no se ha registrado metástasis.

En esa vivienda, donde toma la medicación prescrita por los médicos a través de un catéter, Lula recibió innumerables muestras de apoyo de mandatarios extranjeros y políticos de su país. También de los brasileños en general, que conservan una buena imagen del ex presidente. Lula dejó el poder –en manos de Dilma Rousseff– con una popularidad que superaba el 80 %, algo fuera de lo común para gobernantes de la región.